Tras analizar la evolución del ingreso a pedagogías durante la última década (2015–2025), expertos del Observatorio de Formación Docente del IE y del CIAE de la Universidad de Chile detectan una recuperación parcial de la matrícula. Sin embargo, advierten que esta aún se mantiene 26% por debajo de su peak histórico. El estudio revela, además, un cambio estructural en el sistema: actualmente, las universidades del CRUCH concentran cerca del 80% del ingreso a programas regulares de pedagogía, mientras persisten brechas en género, territorio y especialidades clave para el sistema educativo.

Tras años marcados por una fuerte contracción, la matrícula de primer año en carreras de pedagogía muestra señales de recuperación en Chile, aunque todavía insuficiente para volver a los niveles previos a la caída observada desde 2017. Así lo revela el nuevo informe del Observatorio de Formación Docente (OFD) del Instituto de Estudios Avanzados en Educación (IE) y del Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) de la Universidad de Chile, que analizó la evolución del ingreso a pedagogías entre 2015 y 2025.
El documento, titulado “Matrícula de primer año de carreras de pedagogía: cambios en la última década”, identifica una recuperación desde 2023, sin lograr recuperar los niveles previos al 2017. Según el informe, la matrícula alcanzó su punto más alto en 2016, con 17.862 estudiantes. Luego comenzó un descenso sostenido que llegó a su mínimo en 2022, con apenas 9.002 matriculados, lo que representó una caída cercana al 50%. Aunque desde entonces se observa un repunte —con 13.199 estudiantes en 2025—, la cifra sigue siendo 26% menor al máximo registrado hace una década.
Para Claudio Allende, investigador del CIAE y coautor del informe, este escenario obliga a mirar más allá de la recuperación reciente. “Los datos muestran una mejora respecto del mínimo alcanzado en 2022, pero todavía estamos lejos de los niveles históricos de ingreso a pedagogía. La recuperación existe, pero aún es parcial y convive con transformaciones profundas del sistema formador”, señala Allende. El estudio utiliza una metodología longitudinal basada en bases de matrícula del Ministerio de Educación entre 2010 y 2025, reconstruyendo trayectorias estudiantiles para identificar de forma más precisa el primer ingreso a pedagogía.
Un nuevo mapa de la formación docente
Uno de los hallazgos más relevantes del OFD es el cambio estructural en las instituciones que hoy forman profesores y profesoras. Al inicio del período, las universidades privadas no adscritas al CRUCH concentraban cerca del 58% de la matrícula en pedagogía en programas regulares (programas de duración de 8 semestres). Sin embargo, desde 2017 comenzó una caída abrupta, llegando a reducirse en 81% hacia 2022.
En paralelo, las universidades del CRUCH —estatales y privadas— pasaron a concentrar actualmente cerca del 79% del ingreso a programas regulares de pedagogía. El informe vincula este fenómeno con transformaciones regulatorias del sistema, particularmente la implementación de nuevas exigencias de acreditación y admisión derivadas de la Ley de Sistema de Desarrollo Profesional Docente (SDPD) y otros cambios en aseguramiento de la calidad.
Para María Beatriz Fernández, académica del IE e investigadora CIAE, autora del informe, los datos muestran que no se trata únicamente de una baja de matrícula, sino de una reorganización más profunda.
“Lo que observamos es una reconfiguración del sistema de formación inicial docente en programas regulares. Hay una redistribución institucional y un protagonismo creciente de universidades del CRUCH, lo que cambia el mapa de la formación pedagógica en Chile”, plantea Fernández.
Las conclusiones del estudio apuntan precisamente a una “redistribución institucional” del sistema formador, donde las universidades privadas no CRUCH pierden protagonismo y las instituciones CRUCH refuerzan su posición relativa.
Brecha de género y concentración territorial persisten
El informe también identifica patrones persistentes en la composición del estudiantado. Las mujeres continúan representando entre 67% y 71% de la matrícula de primer año en pedagogía, mientras la participación masculina permanece cercana a un tercio del total. La brecha, advierte el estudio, se mantiene estable durante toda la década y responde a una característica estructural del sistema más que a variaciones coyunturales.
A nivel territorial, la formación docente sigue fuertemente concentrada en la Región Metropolitana, seguida por Valparaíso y Biobío. “Las diferencias por zonas geográficas en la matrícula de pedagogía dan cuenta de la necesidad de políticas que atiendan a las diferencias territoriales, desarrollando acciones específicas para lograr aumentar la matrícula en zonas extremas del país”, plantea la académica.
Por otro lado, desde 2023 existe recuperación en la mayoría de las regiones, aunque esta no modifica significativamente la estructura regional del sistema. La Región Metropolitana, por ejemplo, pasó de 7.276 estudiantes en 2016 a 3.174 en 2022, para recuperarse parcialmente hasta 4.621 en 2025.
Especialidades: algunas se recuperan, otras siguen en alerta
El estudio muestra que la recuperación tampoco es homogénea entre disciplinas. Especialidades como Educación Diferencial, Educación Parvularia y Educación Física continúan concentrando grandes volúmenes de matrícula, aunque con bajas importantes respecto de años anteriores.
En contraste, áreas como Lenguaje muestran señales más claras de recuperación, mientras Matemáticas y Computación, Filosofía y Religión, y Artes y Música mantienen niveles reducidos o trayectorias descendentes persistentes.
Para Álvaro Romero, investigador del CIAE y analista de datos del informe, este punto merece especial atención: “La recuperación reciente no se distribuye por igual. Hay especialidades que muestran señales positivas y otras donde la matrícula sigue siendo baja o decreciente, lo que plantea desafíos relevantes para la disponibilidad futura de docentes en determinadas áreas”, advierte.
El documento concluye que, pese al repunte de los últimos años, la formación inicial docente aún no retorna a los niveles de mediados de la década pasada y continúa mostrando diferencias relevantes entre instituciones, territorios y especialidades. Además, los expertos subrayan la necesidad de contar con información sistemática y actualizada sobre estos procesos, como insumo para comprender las dinámicas recientes del sistema y orientar la discusión sobre el futuro de la formación docente en Chile.
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